martes, 16 de noviembre de 2010

Arroz, agua y maíz de Beatriz Piñán y Elena Fernández







Hay momentos en los que agradezco enormemente tener el trabajo que desempeño. Momentos, también, en los que me siento de nuevo una niña y noto como brillan mis ojos ante muchas cosas, especialmente ante un libro bello. Nunca he entendido por qué hay sectores del mundo de la cultura que miran un poco por encima del hombro a todo ello que sigifique y sea Literatura Infantil y Juvenil. No entiendo por qué se le considera una especie de género menor cuando no lo es. Para mí, es tan ( o quizá en el fondo ) más importante que la Literatura destinada a los adultos. ¿Por qué? Pues porque de un buen libro infantil depende muchas veces, que ese niño y esa niña se conviertan en futuros lectores y descubran lo que se siente al leer, que vivan una aventura que les lleve a coger más libros, a devorarlos.

Afortunadamente, la Literatura Infantil cuenta con un catálogo de libros a cuál de todos más bellos. Las editoriales del sector trabajan y se nota que no cesan en su empeño de captar lectores. Pintar- Pintar es una de ellas. Esta editorial asturiana, no edita libros que son bellos tanto en forma como en contenido. De ella, en la Biblioteca, tengo un par de cuentos entre los que destaco su "Besos" que se ha convertido en todo un best- seller de lo cuál me alegro.

Pues bien, Pintar y Pintar hace poco que ha sacado al mercado otra maravilla. Ésta que os estoy presentando: "Arroz, agua y maíz"   Un poemario un tanto especial.

El libro, a través de Berta Piñán, recopila una serie de poesías escritas por ella pero a las que les da una voz especial: la de  unos poetas muy particulares; niños y niñas de entre 5 y 12 años. Niños de todas partes del Mundo: de España, Sudáfrica, Guatemala, México, Irak, Japón, Sierra Leona.... Sus poemas son sencillos en la forma pero con un contenido muy impactante.  Están tan bien escritos que, si lees el libro sin leer el Epílogo, te da la sensación de que cada uno de estos poemas ha sido escrito por un niño. Eso me ha pasado a mí. De no ser por " el toque" que me ha dado la editorial, hubiese mantenido mi idea de que Berta ha sido el canal a través del cuál se han expresado cada uno de estos pequeños poetas. Los ha escrito un adulto pero... ¡ tienen tanta inocencia en ellos que la primera lectura incita a pensar, y a asegurar, que han sido escritos por niños ¡ Ello hace aún más especial este libro.


Y esta belleza se ve reforzada gracias a las ilustraciones de Elena Fernández. Siempre he defendido que una buena ilustración es básica en un libro infantil. Muchas veces, los niños rechazan leer un libro porque sus ilustraciones son tristes o feas. No es el caso de Elena. ¡ Qué maravilla ¡ Gracias a sus dibujos, los poemas se llenan de color y, al leerlos los niños, pueden entenderlos mejor.

Pintar y Pintar ha tenido mucho gusto a la hora de editarlo. Tiene un cierto aire retro que aún lo hace más elegante. No me extraña nada que haya sido galardonado con el Premio de Literatura Infantil y Juvenil María Josefa Canellada 2008 y con el Diploma de Premios Visual de Diseño Editorial 2009 puesto que el libro lo vale.


Me es difícil escoger un poema para que sirva de ejemplo a mis palabras, pero voy a poneros uno que ha escrito con la voz de una niña que vive en La  Antigua, Guatemala. Se llama Andrea y tiene 6 años:



                                       "Dadme un dátil y atravesaré las ciénagas,

                                        dadme una lámpara y no temeré las fieras,

                                       dadme un libro y saciaré allí mi sed."

Bellísimo.  Un poemita con muchas lecturas y con ese toque infantil, pero no infantil en un sentido peyorativo sino de inocencia, de pureza, de esperanza. Son poemas que te incitan a pensar y que dibujan una amplia sonrisa en tu rostro. A mí me gusta mucho la poesía, especialmente la escrita para niños así que no encuentro nada negativo en este "Arroz, agua y maíz".

"" Arroz, agua y maíz" no sólo abre las puertas de la lectura a los niños sino que, también, les introduce en el mágico mundo de la poesía. Por todo ello, es altamente recomendable no sólo para los más pequeños de la casa sino también  para los mayores. Es de esos libros que invitan a leerlos en voz alta y a compartirlos. 

Dentro de nada llega la Navidad, así que este es un buen regalo para pedirle tanto a los Reyes Magos como a Santa Clavos. Es más, pese a estar dirigido a los niños no es un mal regalo, tampoco, para los adultos. 

2 comentarios:

TaminoTitiriteros dijo...

¡bellísimo! gracias por compartirlo

Anónimo dijo...

Berta Piñán, no recopila poesías escritas por niños y niñas, sino que las escribe, rindiendo un homenaje a las formas y tradiciones poéticas que sus culturas y lenguas representan, dándoles voz:
"Me he encontrado con niños y niñas en todas las partes del mundo. A veces, solo me he cruzado un instante con sus miradas, otras me he sentado junto a ellos y hemos compartido una naranja, una fotografía, un dibujo o unas palabras. ... a ellos y ellas he querido dar voz en estos versos..."